
Que decir de esa calle Martínez que cada Miércoles santo, ya metido en la madrugada del Jueves santo es uno de mis mayores Dolores, y es así en Jueves santo cuando recibo mi Expiracion y subo hacia el cielo con mi mayor Esperanza de dar un Paso y convertirme en Dulce Nazareno.........

Va quedando menos. El sonido de bambalinas y el olor a incienso empieza a inundar cada rincón de esa calle, con la tranquilidad que contagian las templadas tardes de la primavera malagueña.
ResponderEliminarToma ahiii!!! ole ese pedazo de calle!!
Ole viva el jueves santo y su Esperanza
ResponderEliminar